Para vivir mejor

Enseñanzas

Página Oficial del Dr. Oskar Salazar, Maestro de Qi Gong (Chi Kung)

LA ACTITUD: Vigila tus pensamientos porque ellos son los que limitan nuestra actitud. Las circunstancias de cada día son neutras, ni buenas ni malas, todo depende de nuestra percepción. Porque ser felices o ser infelices no depende del exterior. Cuando logras transformar pensamientos nefastos en pensamientos positivos sentirás que el mundo cambia contigo. Esta es una buena actitud.

EL CUERPO: Todos tenemos un ritmo corporal con el que nacemos. Seguir el tiempo corporal nos va a hacer sentirnos mucho mejor.  El cuerpo tiene su propia sabiduría y es esencial comprender su lenguaje. Ejercitar nuestro cuerpo ayuda a liberarnos de tensiones y a ponerlo tónico.  Nutrirlo adecuadamente favorece su funcionamiento y por lo tanto una mejor salud. Recuerda aceptar la totalidad de tu cuerpo porque nada es inferior y nada es superior, todo sencillamente es.

EL MOMENTO: Vive el presente, el instante mism de cada momento y no atraigas el pasado. Solamente si puede ofrecerte algún beneficio, entonces puedes tomar esa experiencia pasada para ayudarte en el momento presente. Porque la felicidad no es una meta a largo plazo, la felicidad se encuentra en cada pisada vivida plenamente.

La vida es un continuo fluir y no hay ninguna orilla a donde llegar, por eso hay que disfrutar del viaje en sí mismo.

NUESTRO SER: Amarnos a nosotros mismos son los cimientos sólidos sobre los que nuestro ser debe descansar. Aceptarse desde lo más hondo y abandonar la idea de convertirnos en otra persona. El Tao, la existencia, no quiere eso, quiere que estemos aquí, en este momento, nosotros, tal y como somos. Si quisiera que fuéramos mejores o más inteligentes o más altos, hubiera creado a alguien diferente.

Ten presente que ningún pensamiento viene de tu ser, viene del exterior. Es por eso que nosotros no somos nuestros pensamientos.

EL HUMOR: Es una parte esencial en el ser humano. Nos hace más saludables, nos hace sentir más jóvenes, nos da frescura. Se trata de ver lo absurdo de la vida. Porque la vida hay que vivirla con sinceridad y no con seriedad ni rigidez. Reír relaja, es una gran meditación. Si ríes con totalidad la mente se para, el ego desaparece y tu desapareces porque te has vuelto la propia risa. La seriedad puede convertirse en una enfermedad, sin embargo la risa es ligera y es muy bella. Es una cualidad espiritual. El hombre llega a ser sabio cuando aprende a reírse de sí mismo.

EL PERDÓN: No retengas odio ni resentimiento en tu corazón, así no podrás ser feliz porque te volverás prisionero de tu sufrimiento. Nadie es superior y nadie decide las cosas. Ten presente que el otro es tan humano como tú, con todas las limitaciones de la humanidad y cometerá errores como tú los cometes. El ego no nos deja olvidar lo nefasto, lo negativo,  lo exagera todo y te lleva al límite de la locura. Hace que  nos olvidemos de todo lo bello que nos ha sucedido. El ego vive del perdón, se nutre de él y se siente poderoso, porque haber perdonado hace que te sientas una persona más importante. No se trata de perdonar sino de comprender la estupidez del juego de nuestra mente. El ego vive en lo negativo porque es la negación de todo lo maravilloso y de todo lo divino. ¿Cómo se puede decir NO a los amaneceres, a las estrellas, a las flores, a la luna…?

DAR: La auténtica felicidad llega de la mano de la generosidad. Todos tenemos algo que ofrecer: talento, tiempo, bienes…

La generosidad es una virtud que nos eleva y nos hace fluir con la existencia. Su práctica nos va abriendo el corazón y cuanto más das más lo fortalecemos.

Para ser generoso hay que practicar el desapego,  y no aferrarse ni querer adueñarse de nada ni de nadie. Comparte tus experiencias con los demás porque es una forma de generosidad profunda y no esperes nada a cambio. Esta es una bella manera de crear Dharma. Aprende a compartir, la paradoja es que verás fluir abundancia en tu vida. Recuerda que la generosidad es reservada porque ha trascendido al ego y no necesita reconocimiento alguno.

PERSEVERAR: La confianza pone paz en nuestro corazón y libera a nuestra alma de dudas, preocupaciones y miedos. Pon confianza en todo lo que hagas, con inocencia y de forma incondicional. Cuando se persevera en seguir confiando, logras que  el miedo desaparezca. Tu confianza ayudará a otros también a florecer, porque les hará conscientes de que los únicos engañados han sido ellos mismos. Persevera, sigue a tus propios sueños y guíalos siempre hacia la luna, porque aunque te equivoques, siempre te encontrarás con alguna estrella.

 

Con mi mejor energía,

Oskar

ENSEÑANZAS
Volver a ENSEÑANZAS